lunes, 24 de noviembre de 2014

"CASO EMPRESA POLAR"









No estaba de moda cuando empezaron a hacerlo, pero sus programas sociales han evolucionado como la Cerveza misma. Hay para todos los gustos, para todos los presupuestos, para todas las ganas. La apariencia de Polar es patrimonio empresarial nacional, digno de ser imitado y, ¿por qué no?, Superado.

La pobreza en Venezuela tiene varias caras. Está el pobre que, pese a contar con ciertas habilidades que le podrían generar un mejor nivel de vida, se conforma con ser pobre y disfruta de los beneficios derivados de la asistencia social. Está el pobre con recursos económicos que decide vivir como pobre, pero tiene acceso a los bienes de la clase medía y más. Pero hay una clase de pobreza que va más allá de lo material, el pobre que no sólo carece de recursos, sino que además no tiene habilidades ni destrezas que le permitan pensar en un futuro distinto para sí mismo y para las generaciones futuras.
Uno de los principios fundamentales del liberalismo clásico sostiene que el ser humano, cómo agente económico racional, obsérvalas oportunidades presentes en su entorno y las explota en busca de un beneficio. No obstante, cualquier viajero que recorra Venezuela puede observar las enormes potencialidades de negocio que existen en muchas regiones del país que no son explotadas por los habitantes de esas comunidades.
¿Acaso los pobres venezolanos no son agentes económicos racionales? Podría ser negligencia mental, pereza de pensar o un claro desinterés por mejorar su situación, quizá comodidad. O tal vez es que esas personas ven la oportunidad de negocio y simplemente no saben qué hacer con ella. Las necesidades de los pobres son tantas que los gobiernos no han podido con el problema, quizá porque tampoco saben cómo enseñar la forma de ser un agente económico racional.
En una entrega anterior de Ven Economía Mensual se habló de las empresas con visión social y se tocó, a grandes rasgos, algunos ejemplos de programas de desarrollo endógenos impulsados desde el sector privado venezolano. En esta oportunidad se presentará un mejor acercamiento a la labor de la Fundación Polar como una de las experiencias pioneras en materia de Responsabilidad Social Empresarial.


Un poco de historia

Empresa Polar nació en 1941 y desde entonces asumió un compromiso voluntario con la sociedad. Los primeros beneficiarios fueron sus trabajadores y las familias que de ellos dependían. Las comunidades aledañas a las plantas industriales también se veían beneficiadas con programas de índole social, orientados a salud y educación. Era entonces una Venezuela rural, con problemas propios de las naciones rurales. Pero la evolución de la sociedad
vino acompañada de mayores requerimientos y la Empresa decidió crear una institución más profesionalizada. Se creó la Asociación Civil El Puntal que luego, a petición de los propios trabajadores, se transformaría en la Fundación Polar. El objetivo siempre estuvo claro: complementar la acción del Estado, no competir ni abarcar las obligaciones propias del mismo o duplicar esfuerzos. Las actividades a las que se dedicó la Fundación en un principio estaban orientadas a las necesidades humanas básicas y, posteriormente, se orientaron los esfuerzos a otras áreas, como agrícola, ambiente, ciencia, cultura, economía agroalimentaria, educación, historia de Venezuela y salud. Aunado a ello, la Fundación ha realizado importantes donaciones a personas e instituciones, ha apoyado el desarrollo del deporte y ha editado un significativo volumen de textos que sirven de base para la instalación de programas Sociales. En la actualidad, la Fundación Empresas Polar, sin descuidar sus actividades originarias, promueve experiencias de desarrollo sustentable En áreas agrícolas. Como aliado, la Fundación ha recorrido varios rincones del País en la busca de oportunidades de negocio que puedan ser desarrolladas por las propias comunidades, con el apoyo de un compañero que aporte conocimientos y recursos financieros para ayudar a las comunidades a explotar las posibilidades de ingresos que tienen a su alrededor.


Programas de Desarrollo Comunitario

Sólo en uno de los ocho proyectos enmarcados en la línea de desarrollo comunitario, la Fundación Empresas Polar es el único aliado. Esto es importante porque pone en evidencia que el esfuerzo es lo suficientemente bueno como para atraer instituciones relacionadas que apoyen a las comunidades para su desarrollo. Ministerios, universidades, organismos multilaterales, asociaciones de vecinos, entre otros, son algunos de los organismos que se han involucrado con los programas de desarrollo que promueve Fundación Empresas Polar.
El programa Organización de la Cadena Agro productiva del Bambú, apoya a organizaciones artesanales para propiciar el aprovechamiento integral del bambú para beneficio de los grupos y la comunidad de San Javier. La Asociación Civil San Francisco (Asafran) y Cooperativa de Producción Robisora son los socios comunitarios.
Los resultados del programa van desde lo meramente contable, como la producción de más de 30.000 plantas y la venta de 5.159, con un valor comercial de Bs.11.65 millones; hasta lo intangible, como la capacitación para el manejo de los recursos naturales y su transformación en productos comercializables. Además, los involucrados han recibido talleres donde aprenden a tratar y cuidar esa materia prima que les permite mantener
Una actividad rentable. Pero no todo es dinero… La Cooperativa Robisora recibió un reconocimiento del Alto Patronato de la República Italiana (Roma), por la presentación en la ciudad del Vaticano de un pesebre realizado en bambú. Así mismo, se asistió a eventos de intercambio de experiencias: seis ponencias, cuatro nacionales (Yaracuy) y dos internacionales (Ecuador). El efecto en la autoestima de estas personas es uno de esos efectos incalculables. De este programa se beneficiaron, en el período 2005-2006: 22
Artesanos, tres productores, 24 familias, seis cortadores y una empresa.


Desarrollo de Cadenas Agro productivas: Frutales y Cacao

La Asociación Civil Chocolates La Flor de Birongo y la Asociación Civil Dulzura de Barlovento tienen como aliado a la Fundación Empresas Polar para apoyar el desarrollo de sus comunidades a través de la creación de cadenas agro productivas, donde los agricultores y artesanos de Birongo y Sotillo, del Municipio Brión, se ven beneficiados con la elaboración de chocolates y mermeladas. En el caso de La Flor de Birongo, en el período 2005-2006, obtuvieron el permiso sanitario y ya tienen planes de lanzamiento de un chocolate Premium y cinco registros de marca de los productos. Entre los logros cuantificables se puede mencionar: un volumen de compras de 3,6 toneladas (Bs.34,1 millones) en el procesamiento promedio de 9.500 Kg (Bs.175,5 millones) y la creación de una sala para realizar actividades formativas para el personal de la chocolatera y miembros de la comunidad.
Pero si hay algo que no tiene precio, es la autonomía, logro que han venido consolidando los involucrados en el proyecto. 19 artesanos, 33 agricultores y 43 familias se han beneficiado de este proyecto. Las ocho artesanas de Dulzura de Barlovento, no sólo han logrado poner en marcha una pequeña y rentable empresa, sino que además han conseguido una autonomía personal que se refleja en los logros alcanzados. Producen 19.200 frascos al año, con los 5.013 Kg. de frutas que compran a los productores de la zona. Sus ventas se ubicaron en Bs.48 millones y lograron llegar a los anaqueles de auto mercados como Plazas y El Patio. Además de beneficiarse las 8 artesanas, también se han beneficiado 15 agricultores y 23 familias y la comunidad de Sotillo.


Desarrollo Comunitario: Proyecto Vetiver

La pobreza evidente en varias comunidades de Carabobo y Vargas, así como los fuertes procesos erosivos en la zona, motivaron el diseño de un plan para el impulso de la economía familiar y el rescate del medio ambiente. Desde 2001 la Fundación propicia la siembra y el uso artesanal de vetiver en diversas comunidades de los estados Anzoátegui, Carabobo, Guárico, Miranda, Trujillo, Vargas y Yaracuy. El vetiver es una gramínea nativa de la India, cuyo sistema radicular alcanza hasta 3 metros de profundidad, lo cual amarra el suelo y lo protege de la erosión. También sirve de insumo para la fabricación de piezas
Artesanales, con valor comercial. Actualmente se cuenta con 400.000 nuevas plantas sembradas, 25 nuevos huertos familiares y 20 nuevas tiendas cooperadoras, entre otros logros. La Fundación continúa la asesoría técnica para el mejoramiento productivo. Para el período 2005- 2006 se logró la distribución de 9.196 nuevas piezas que significaron ventas por el orden de los Bs.204,7 millones.


Cadenas  agro productivas del maíz

La producción de maíz del estado Yaracuy representa cerca del 10% de la producción para uso industrial de Venezuela. El proceso se concentra en tres mil familias campesinas, que trabajan en pequeñas parcelas, mono productores con potencialidad de diversificación, pero muy pobres. Desde el año 2000 la Fundación diseñó un plan estratégico para fortalecer el desarrollo de la franja maicera del estado. Tres comunidades, junto a instituciones públicas y privadas, realizan acciones para consolidar el circuito del maíz y lograr la diversificación de la producción para mejorar la calidad de vida de estas poblaciones. De esta manera se logró el establecimiento de la primera empresa
productora de maíz artesanal, constituyéndose como la Cooperativa Semillero Artesanal 964, con volúmenes de producción y venta de aproximadamente 2.000 Kg de semilla artesanal de maíz comprada por pequeños productores de la zona. Adicionalmente se estableció un grupo de creadoras artesanales de vetiver, que recibieron talleres para la elaboración de piezas comercializables, y se consolidó la Asociación.


Industria y Comercio Ven Economía Mensual / Julio de 2007

Civil Cotoperí, cuyos miembros recibieron talleres de capacitación en sistema de cuentas y manejo de inventarios, conformándose la primera bodega de agua potable, gas doméstico y alimentos. 80 familias y 32 productores se han visto beneficiados con este proyecto. Circuito marino productivo de pescadoras de ostra de mangle de La Restinga y de erizos de mar de Chacachare, isla de
Margarita. Siempre existe la posibilidad de que Mahoma vaya a la montaña,
Como lo demuestra la experiencia de dos asociaciones de pescadoras artesanales de Margarita, que se acercaron a la Fundación para pedir apoyo, y lo recibieron. Cincuenta mujeres organizadas en dos asociaciones de pescadoras, se dedican a la extracción y procesamiento artesanal de ostras y erizos, que son ofrecidos a turistas de la zona. Ellas estimulan la participación de niños, ancianos y miembros de la comunidad y en el período lograron la extracción de 989 cuñetes de ostras para revendedores, lo que les significó un ingreso de Bs.14, 84 millones. La participación de la Fundación Polar se orienta a incorporar valor a las explotaciones, estudiar las variables ambientales,
Analizar los aspectos ecológico y económico, optimizar el elemento turístico y favorecer la comercialización y apertura de nuevos mercados, con el objetivo de incrementar su productividad, fortalecer el trabajo en comunidad y mejorar sus condiciones de vida en general.


Liderazgo, trabajo en equipo y negociación

El hambre es un problema gravísimo en Venezuela y tristemente, quienes lo padecen no logran ver las opciones que pueden tener en su propio entorno. Desde el año 2000, la Fundación Polar ha trabajado en tres comunidades del estado Sucre para fortalecer las capacidades organizativas en torno a liderazgo, trabajo en equipo, negociación y elaboración de proyectos de autogestión. Se formaron 30 promotores que trabajaron en conjunto con toda la comunidad y lograron un buen diagnóstico de la realidad socioeconómica. Con el resultado del diagnóstico se desarrolló un programa de fogones y huertos, que tradicionalmente eran usados pero el mal diseño de éstos dañaba la salud de las personas y sus pertenencias. Lo que hizo la Fundación fue enseñarles a hacer los fogones de leña mejorados y, en el período 2005-2006, se construyeron 30 nuevos fogones. Aunado a ello, se realizaron talleres sobre
Siembra, cosecha, utilización y preparación de productos alimenticios a partir del quinchoncho para las familias de las comunidades participantes. Los niños participan activamente y 26 fueron incorporados en el programa de siembra y construcción de huertos familiares con el apoyo de los padres y la asesoría de la Fundación. Hoy, 11 nuevas familias siembran sus alimentos en el patio de sus casas. Y para propiciar el cambio de hábitos alimentarios en pro de una mayor seguridad alimentaria, se dictan talleres para adultos y niños sobre alimentación vegetariana con insumos propios de la zona.


Centro de Atención Nutricional Infantil Antímano (CANIA)

En un terreno de 10.000 m2, que otrora fuera la primera planta de Empresas Polar y que se donara en 1982 para una obra social, funciona CANIA. Este centro es producto de un trabajo de investigación que se llevó a cabo en 1986 donde se determinó que el problema más grave que sufría la comunidad de Antímano era la desnutrición infantil. En junio de 1995, comienzan las actividades administrativas del centro y, un mes después, se inician las actividades de asistencia ambulatoria. El 4 de septiembre entra en funcionamiento la modalidad del seminternado. El Centro para ese entonces estaba conformado por la Dirección General, la Coordinación de Salud, la Coordinación de Psicología, la Coordinación Social y el Área de Guardería. Para el período 2005-2006 el programa de nutrición comunitaria se ejecutó en el 65% de la parroquia. Se han logrado importantes avances en el proceso de concientización y movilización de la comunidad en relación con la necesidad de organizarse y participar para mejorar el estado de salud y nutrición de sus habitantes. En este sentido, existen 85 organizaciones funcionando, 34 alianzas productivas consolidadas, diez comités de salud funcionando, 167 promotores comunitarios formados. De los 120 proyectos que han desarrollado, 29% ha sido concluido y 44% está en ejecución Pare el programa de atención a la malnutrición se seleccionaron 2.048 niños, se atendieron 3.891 y se realizaron 16.651 consultas que permitieron la atención de 1.490 nuevos pacientes, con los cuales ya son 18.566 los niños atendidos en el Centro.

Hay muchos logros y muchos proyectos de desarrollo comunitario, salud y educación que, por razones de espacio, no fueron mencionados en este artículo. Vale decir que el informe de actividades de la Fundación Empresas Polar cuenta con 97 páginas.


Ante problemas crecientes, soluciones creativas

Lo más importante es saber que, ante las cada vez más amplias necesidades de las comunidades aledañas a las empresas y la imposibilidad de transferir recursos monetarios a todos para superar la pobreza, la capacitación constituye la herramienta más valiosa que se le puede ofrecer a una comunidad. No existe una sola vía para dar y recibir apoyo, la empresa puede ir a una comunidad y hacer el trabajo de diagnosis para apoyar el desarrollo o la comunidad puede ir a una empresa a pedir el apoyo. Lo importante es estar dispuesto a dar algo.


Ven Economía Mensual / Julio de 2007

Porque lo que el empresario pueda enseñarle a la comunidad –y lo que pueda aprender de ella– es invalorable. Los aprendizajes de la experiencia de la Fundación Empresas Polar han sido recopilados en un libro titulado “Sistematización de experiencias de desarrollo rural comunitario” y, aunque su título pareciera decir lo contrario, no sólo las instituciones que deseen participar en programas de desarrollo rural pueden beneficiarse de su lectura. Uno de los elementos más en la experiencia de la Fundación, es la necesidad de trabajar con comunidades que ya tengan un mínimo de organización interna. De esta manera se facilita el trabajo del ente promotor. La semilla que se disemine hoy para la superación de la pobreza, será la semilla mejor sembrada.